En Talcahuano, las matanzas de perros en las calles se ha llevado a cabo por años, mostrando claramente no ser una solución para el control de la población canina, muy por el contrario, agrava el problema debido a que los animales que sobreviven a ellas tienen mayores posibilidad de obtener comida y de que su descendencia florezca. Por lo tanto, las matanzas de Talcahuano SOLO han servido para que ciertas personas se llenen los bolsillos de dinero a costa del sufrimiento y de la muerte.

Debemos pensar que clase de ciudad queremos construir, en que comunidad queremos vivir, que valores queremos enseñarles a nuestros niños. No podemos enseñarles a valorar y respetar la vida, si en nuestras calles solo ven un sangriento y desolador espectáculo: Miles de perros abandonados por sus dueños y las continuas matanzas de estos por partes de las autoridades. 

La eliminación de perros vagos como método de control de la población canina es ilegal, reñida con la ética y demostradamente ineficaz.

Entonces, ¿Que proponemos?

Proponemos, en conjunto con CEFU, un programa de control ético de la población canina basado en tres puntos fundamentales:

1. Educar, motivas e instruir a los dueños de animales en prácticas de Tenencia Responsable.

2. Desarrollar programas de esterilización masiva de perros, hembras y machos, orientado a personas de escasos recursos. 

3. Construcción jurídica de una NUEVA Ordenanza sobre Bienestar Animal y Desarrollo Humano.

Por esta razón en la actualidad, nos encontramos trabajando en comuna de Talcahuano, para implementar el programa de control ético de la población canina y rechazar rotundamente las matanzas indiscriminadas.